PIONEROS EN
EL CONTROL
DE LA MIOPÍA

La miopía es un problema a escala mundial

En 2050 casi la mitad de la población será miope

LA VISIÓN DE SU HIJO, UNA PRIORIDAD

Ciertos hábitos pueden modificar el comportamiento de los ojos de nuestros hijos

Demasiado trabajo de cerca puede modificar la longitud de los ojos de nuestros hijos y, si no se controla, terminar en una pérdida irreversible de la visión. Para el año 2050, casi la mitad de la población mundial será miope. Cinco mil millones de personas sufrirán una pérdida de visión potencialmente prevenible y un mayor riesgo de ceguera. Se trata de una afección de por vida que afecta negativamente la calidad de vida y aumenta el riesgo de patologías oculares como glaucoma, cataratas, degeneración macular miópica y desprendimiento de retina.

Gracias a nuestros métodos de detección, prevención y control diseñados por nuestros especialistas podemos no sólo saber si el paciente es miope sino también cuál va a ser su evolución con el paso del tiempo y la solución más adecuada para lograr frenarla.

Proteja los ojos de su hijo

La detección temprana es fundamental

La detección temprana es fundamental ya que el 90% de los casos de miopía se desarrolla en la primera fase de la infancia. Por lo tanto es fundamental el papel de los padres en la salud de los ojos de sus hijos.

Distintos factores ambientales y genéticos condicionan que nuestro hijo sea miope o no, así como la evolución que la miopía puede tener. Por lo tanto, si bien no podemos cambiar su genética es útil saber que el medio ambiente juega un papel importante en la miopía y podemos usar algunas estrategias simples que ayudarán a proteger su visión:

Tiempo al aire libre

Un aumento del tiempo al aire libre (aproximadamente 2 horas por día) reduce significativamente el riesgo de desarrollar miopía.

Reducción del uso de nuevas tecnologías

Pasar demasiado tiempo en interiores y realizar mucho trabajo de visión de cerca sin descanso (videojuegos/teléfono móvil/tablets) juega un papel importante en el aumento del riesgo de desarrollar miopía. El niño promedio en los países occidentales pasa hasta 7 horas al día frente a una pantalla. Los ojos de nuestros niños nunca han tenido que trabajar tanto y más niños que nunca han desarrollado miopía.

Si bien no podemos alejarnos de nuestro estilo de vida actual podemos adaptar el uso de la tecnología, animando y capacitando a nuestros hijos para que tengan hábitos saludables con los dispositivos. Por ejemplo, descansos cada 20 minutos de 20 segundos para mirar a lo lejos (6 metros de distancia o más) pueden ser muy beneficiosos.

Detección y control de la miopía

El diagnóstico y la intervención precoces son la clave para frenar la progresión de la miopía. Existen varios tratamientos que pueden frenar el crecimiento de la miopía. Una evaluación en profundidad del caso permitirá dar con el tratamiento más efectivo. Por ello se debe recurrir a expertos en el control de la miopía, ya que la coordinación de distintos tratamientos será lo que permita alcanzar el éxito en ese control.

Las distintas soluciones van desde planes de entrenamiento visual para problemas de coordinación ocular, tratamiento con lentes de contacto Orto-k, tratamiento con lentes blandas de control de miopía, gafas con lentes multisegmento para control de miopía e incluso diversas medicaciones de uso tópico.

Anime a su hijo a tomar descansos regulares: cada 20 minutos que pase en tareas cercanas que realice un descanso de 20 segundos para mirar a lo lejos (6 metros de distancia o más).